Entre los viajeros siempre se repite esa creencia de que España fuera de Barcelona, la mayoría de las veces, es relativamente económica. Y así es. El alojamiento particularmente es donde más se nota la diferencia con otros países del Europa central; la relación calidad-precio en los hoteles de la mayor parte de España suele ser muy buena.

Para este viaje, mi segundo a Sevilla y en pareja, la idea era alojarnos dentro del centro histórico, lo más cerca posible de los mayores puntos de interés y sin pagar mucho. Nos decidimos por el Hotel Londres, un hotel sencillo de una estrella en Calle de San Pedro Mártir 1 (no voy a negar ni afirmar que el nombre influyó en mi elección). Reservamos como siempre por Booking.com unos dos meses y medio antes de la estadía, que fue del 5 y el 8 de junio de 2022, y pagamos €76,50 por noche por la habitación doble. Esta es mi reseña honesta sobre el hotel.

Al llegar y ver ese cartel luminoso tipo pensión del siglo XX un poco temí haber cometido un terrible error al reservarlo. Pero no tardé en descubrir que mis miedos fueron totalmente infundados.

La ubicación del hotel era excelente; a menos de 15 minutos caminando de la catedral, y a 400 metros de un Zara (si leyeron el post sobre cómo busco alojamiento, sabrán que la presencia de estas dos cosas es un indicador infalible para saber si una ubicación es buena o no). Salvo el viaje desde la estación de tren y luego el viaje hacia el aeropuerto, hicimos absolutamente todo caminando.

La escalera hacia las habitaciones, aunque también había ascensor.

Abrir la puerta de la habitación fue un alivio y una sorpresa: era grande, luminosa, agradable, limpia y hasta tenía una cama extra. Si bien hacía unos 38 grados en las calles de Sevilla por esos días, la habitación, de alguna extraña manera y sin casi prender el aire acondicionado, se mantuvo fresca toda la estadía. Yo incluso dormí bastante tapada.
La limpieza, la cantidad de toallas, los productos de tocador en el baño, la tele con cable y el aire acondicionado: todo óptimo.

La categoría de una estrella, tal vez mucha gente no lo sepa, tiene que ver con la cantidad de servicios y comodidades que ofrece un hotel. No está directamente relacionada con si es bueno o no, o si es limpio o no, o si es lindo o no. Un hotel puede tener una estrella y ser una pocilga, como puede no serlo en absoluto. No es que la estrella solitaria es el símbolo de que un hotel es malo. Los parámetros para la categorización también varían según el país. Hay países donde vas a un 4 estrellas y es de terror (Italia, te hablo a vos). En España, y particularmente en Sevilla, comprobamos que que hay excelentes hoteles de una y dos estrellas, que los ves de afuera y parecen hoteles boutique. Pero claro, por más bien que se vean, no tienen los servicios de un hotel de lujo; como pileta, servicio de lavandería, sala de conferencias, y ese tipo de cosas, por lo que las estrellas van a ser pocas. Lo importante a la hora de evaluar un hotel son los puntajes de los usuarios, los comentarios y las fotos reales. No se queden solo en las estrellas porque pueden perderse de encontrar muy buenos alojamientos a muy buen precio.

La vista desde la habitación.

El hermoso cartel del hotel visto desde el balconcito del baño.

El baño era sencillo pero estaba impecable. Limpio, iluminado y hasta con su propio balcón. En la foto no salió la ducha, pero era de mampara, espaciosa y suficientemente cómoda. Fue un clásico de este viaje pero acá también tuvimos el problema del olor fuerte a cloaca. Como dije en otras reseñas; es algo muy común en ciudades con redes cloacales antiguas. Especialmente en verano. Sucede en baños de hoteles y de casas particulares. No lo atribuyo al mantenimiento ni a la limpieza del hotel.

Más vista desde el balcón del baño.

Lo que no nos gustó: ¿Algunos detalles a mejorar? La puerta del baño a veces se trababa un poco y costaba abrirla. No quisimos pedir un cambio de habitación por eso porque realmente la que nos tocó era inmejorable.
Lo otro, solo un detalle, es que siguen usando llave física y que había que agarrarle la mano para abrir la puerta de la habitación. Aparte de que nos dieron un solo juego y eso te condiciona a la hora de salir o volver por separado.
La cortina de la ventana era de tela black out, que de noche iba muy bien, pero si durante el día querías cambiarte o salir del baño sin que te vieran los vecinos había que cerrarla igual, dejando la habitación a oscuras.
Y esto tal vez sea lo más importante a tener en cuenta: la recepción no estaba abierta las 24 horas. A las 23 ya no había personal y para ingresar al hotel había que marcar un código en la puerta. De llegar para el check in en un horario de madrugada habría que coordinar previamente.
Realmente para ser un hotel de una estrella, teniendo en cuenta la excelente ubicación y el precio que pagamos por noche, ninguna de estas cosas me pareció grave.

¿Volvería a alojarme ahí? Sí. Sin dudarlo. Muy buena relación calidad precio. Ojalá todos los hoteles de una estrella fueran así.

¿Lo recomiendo? También. Si sus necesidades son básicas, es una opción perfecta para estar bien ubicada, en un lindo lugar y por un precio más que razonable.

Les dejo el link al apartado del Hotel Londres en Booking.com por si quieren ver más del Hotel Londres.

¡Espero que les haya servido la reseña! ¡Háganmelo saber en los comentarios!


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