En los últimos tres años fui dos veces a Disneyland Paris con mi hermano, un obsesivo de los parques Disney desde los años 90. Después de la primera visita escribí esta guía práctica súper detallada con precios, info dura, recomendaciones y una buena cuota de evangelización para quienes todavía nunca visitaron el antiguo “Eurodisney”. En esta segunda visita, a fuerza de prueba, error y discusiones, con mi hermano aprendimos más de una lección acerca de cómo disfrutar al máximo del parque (y spoiler alert, hoy haría un par de cosas diferente a como las hice la primera vez). Acá cinco tips para planear un viaje a Disneyland Paris.

1 – Alojarse adentro del predio de Disneyland
La vez anterior que viajamos a Disneyland Paris, en 2022, nos alojamos en el barrio de Montmartre, en París, y fuimos y volvimos del parque en tren. Esto, además de hacerte perder tiempo (eso sería lo de menos), te corta la onda. Sí, no es lo mismo llegar a “el lugar más feliz de la tierra” después de madrugar y compartir tren con toda la gente que va a trabajar, llegando ya con las energías a medias, que levantarse a una hora razonable y caminar no más de 15 minutos hasta la entrada del parque. Y ni hablar de la vuelta, cuando el cuerpo ya no te responde y tenés que salir a las corridas para agarrar el último tren y hacer casi una hora de viaje para terminar cenando de madrugada en un McDonald’s de Champs-Élysées.
Y la experiencia cambia totalmente cuando te alojás adentro de Marne-la-Vallée, la ciudad que rodea a Disneyland Paris, donde no solo hay hoteles oficiales de Disney, sino hoteles comunes como por ejemplo los de las cadenas Ibis o Adagio. La diferencia es que los hoteles oficiales de Disney están más cerca del parque y que suelen ser más caros. Si está dentro de tu presupuesto, estos hoteles me parecen la opción ideal, porque al alojarte en hoteles oficiales de Disney tenés acceso prioritario a algunas atracciones y hasta podés llegar a entrar al parque antes del horario de apertura oficial. Si viajás con un presupuesto más acotado, los hoteles comunes también están muy cerca y permiten arrancar y terminar el día sin “romper la magia”.
Nosotros nos alojamos en el apart hotel Adagio, a unos 15 minutos caminando o 10 minutos en combi del parque, en el barrio de Serris. La combi era gratuita y pasaba por la vereda del hotel cada media hora tanto para ir como para volver. Muchos hoteles, o al menos los más grandes, ofrecen esta opción, porque prácticamente todos los huéspedes están ahí para visitar Disney, nadie visita Marne-la-Vallée para hacer turismo en Marne-la-Vallée. El apart hotel realmente no puedo ni recomendarlo ni no recomendarlo: era muy lindo y estaba muy bien ubicado, pero todo lo que podía funcionar mal, funcionaba mal: la ducha, la pileta de los platos, la canilla, el microondas, las hornallas y hasta la puerta de la heladera.
En el centro de Serris, a unos cinco minutos del hotel, está el Centro Comercial Val d’Europe, que tiene varios hipermercados y lugares para comer, así que incluso haciendo todo a pie, se está muy bien conectado. En las fotos de abajo, el apart hotel Adagio en el que nos alojamos y el barrio de Serris, donde estaba ubicado.
2 – Comer en Disneyland
Otra cosa que puede robarte tiempo y energía es querer llevarte la comida de afuera y comer de un Tupper en algún rincón del parque. Poder se puede, está permitido el ingreso de comida y de bebida, pero comer en un restaurante no solo me parece parte de la experiencia, sino que lo veo como una pausa necesaria.
Un día en Disney puede ser MUY intenso: muchas horas caminando, muchas horas a la intemperie, muchas emociones, mucha gente. Y sumado a eso, el clima inclemente de París, en el que te morís de frío hasta en verano y te agarra la lluvia hasta cuando hay sol. Parar, refugiarse bajo techo y sentarse a comer tranquilo durante un rato me parece un imprescindible para llegar vivo y con buen ánimo hasta el último fuego artificial. Y ni hablar de que todos los restaurantes tienen un estilo único y de que son parte de la experiencia.
Hay un montón de opciones para comer, para distintos presupuestos. Los restaurantes más económicos son los autoservicio, donde pedís un menú en la caja y te vas a sentar. Los combos sin bebida rondan los €16 y casi todos tienen una opción vegana. Después están los restaurantes con servicio a la mesa, y los más caros son los que cuentan con la presencia de personajes. Para esos por lo general hay que reservar con anticipación. Los dos restaurantes “low cost” a los que fuimos nosotros fueron Au Chalet de la Marionnette (la taberna de Pinocchio, primera y segunda foto) y Cowboy Cookout Barbecue (un granero del lejano oeste, en la tercera foto). Salvo que tengan alguna restricción alimentaria y necesiten llevarse algo especial, para mí comer algo caliente y sentada bajo techo en Disney no tiene precio.
3 – Considerar viajar en una fecha especial, como halloween o navidad
Si bien Disneyland Paris es lindo y está muy bien ambientado siempre, para halloween y navidad la experiencia es todavía más especial (los fans de Disney suelen decir que el de París es el más lindo de todos los parques Disney del mundo). La calle principal, los desfiles, los personajes y las tiendas se transforman durante algunas semanas para sumergirnos por completo en el espíritu de la temporada.
Esta última vez, en octubre de 2025, estuve para la celebración de halloween y del otoño, y aunque esperaba un poco más de decoración en todo parque, la verdad es que me gustó mucho y me valió la pena la visita “temática”. Toda la ambientación estaba concentrada en la entrada, la calle principal (Main Street) y la tierra Frontierland, que es la que evoca al lejano oeste. El resto de las tierras estaban igual que siempre, sin decoración especial. Con respecto a los personajes, es el único momento del año en el que aparecen “los villanos” y circulan por el parque: Maléfica, la reina de Blancanieves, la madrastra y las hermanas de Cenicienta, etc. El desfile, excepto la última carroza (en la tercera foto), en realidad era más alusivo al otoño que a otra cosa, tengo entendido que porque tampoco quieren asustar tanto a los más chiquitos, pero la verdad fue hermoso de todos modos. La temporada de halloween comienza a principios de octubre y sigue hasta el fin de semana posterior al día 31.
En navidad no estuve, y aunque en otro momento tuve muchas ganas, hoy sé que por el clima que suele tener Disneyland Paris yo personalmente no lo disfrutaría. Pero si no son de dejarse amedrentar por el frío e incluso la posible nieve, no tengo dudas (y acá abajo tengo pruebas del Instagram de Disneyland Paris) de que la vibra y la decoración son espectaculares. La temporada navideña arranca alrededor del 8 de noviembre y se extiende hasta los primeros días de enero. No hay otras fechas con decoración temática aparte de estas dos, y el único parque que cambia de look es Disneyland Park, no Walt Disney Studios Park, sobre el que les cuento abajo.
4 – Evaluar si te vale la pena o no ir a Walt Disney Studio Park
Disneyland Paris está compuesto de dos parques: Disneyland Park (que vendría a ser como el Magic Kingdom de Orlando), y Walt Disney Studios Park (la versión parisina de Disney’s Hollywood Studios de Orlando, antiguamente conocido como MGM). Y este último es considerado por los fans de Disney como “el peor de los parques a nivel mundial”.
En esta segunda visita, por insistencia de mi hermano y compañero de viaje, conocí Walt Disney Studios Park, y honestamente, no esperaba nada y aún así logró decepcionarme. En su defensa, gran parte del parque estaba cerrada por renovaciones porque el 29 de marzo de 2026 se va a estar inaugurando la nueva tierra de Frozen, que promete ser bastante imponente, con una calle principal, un castillo, un lago y una montaña nevada de fondo (segunda foto).
Hoy, si bien el parque tiene varias atracciones que a los amantes de la adrenalina le pueden interesar (no es mi caso), la ambientación es pobre y carece de esa “magia” que tiene el imaginario nostálgico del Disney clásico. Excepto por la atracción de Ratatouille, que está muy buena y metida dentro de una “mini París” bastante bien lograda (tercera foto). Más allá de eso este podría ser cualquier parque temático, al menos ahora mismo no se ve muy especial. Habrá que ver qué pasa cuando se sume Frozen.
Por eso recomendaría que chusmeen con tiempo para ver si este parque es algo que puede interesarles, especialmente si van a Disneyland Paris por un día. A diferencia de lo que pasa en Orlando, moverse entre estos dos parques es fácil y rápido porque están pegados, pero igualmente para mí conviene saber de antemano en dónde invertir tus horas.
5 – Entrar a primera hora
Bueno, otra cosa que me hizo hacer mi hermano en esta visita, ya que estábamos alojados ahí nomás, fue llegar unos minutos antes de que el parque abriera para entrar casi casi primeros (la vez anterior, como veníamos de París, llegamos casi al mediodía). Y la verdad estuvo excelente, porque esa primera media hora de Frontierland semi vacío con el frío de la mañana y la decoración de calabazas y esqueletos fue lo que más disfruté de toda la visita. Una hora después ya era todo un completo caos, pero ese ratito “a solas” no nos lo saca nadie.
¿Estás pensando en ir pronto? ¿Querés más info para planear tu viaje? Seguí por acá con mi post guía para visitar Disneyland Paris.



















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