*(Actualizada en mayo de 2023)

Para los que viajamos desde el lado Sudamérica del mundo, Barcelona suele ser la puerta de entrada a Europa. Por eso cuando llegamos ahí por primera vez muchos no tenemos idea de NADA.
Terminé viviendo dos años en esta ciudad, pero ya desde mucho antes de mudarme, incluso sin haberme preparado mucho y sin saber prácticamente nada de ella, me hizo sentir como si nos conociéramos de toda la vida. Esta es mi guía con todo lo que necesitás saber para bajar del avión y moverte por Barcelona como si fuera tu casa.


• CÓMO LLEGAR A LA CIUDAD DESDE EL AEROPUERTO:

Si te vas a estar alojando en el centro de la ciudad (Barrio Gótico, El Raval, El Born o El Eixample), las dos formas más cómodas de llegar desde el aeropuerto son el tren y el Aerobús.

El tren: sale de una estación junto a la terminal 2, pasa cada media hora y funciona entre las 5 y las 23 horas. Si estás en la terminal 1 (en general los vuelos transatlánticos llegan a esa terminal), hay un bus gratuito que pasa continuamente y te transporta entre terminales. El tren te deja en las estaciones Sants (en 20 minutos) o Paseo de Gracia (en 25 minutos) y ambas tienen conexiones con varias líneas de metro.
La contra del tren es que si recién llegás a la ciudad y aún no tenés un abono de transporte (que solo puede comprarse en el metro, más adelante hablamos de eso), el boleto sencillo del tren cuesta € 4,20.

El Aerobús: es un servicio de bus privado que sale de ambas terminales del aeropuerto y tiene paradas en Plaza España, Plaza Universidad, y Plaza Cataluña. Funciona todos los días del año las 24 horas y por lo general tiene una frecuencia de entre 5 y 10 minutos. La duración del viaje entre el aeropuerto y el centro de la ciudad es de más o menos de media hora y el billete cuesta € 5,90. A mí me resulta la forma más cómoda de viajar y con la que tenés menos riesgo de sufrir un retraso. Si van a ahorrar en algo que no sea en esto.


Las otras opciones son:
Metro (Línea 9): cuesta € 4,60 y no va directamente al centro de la ciudad, sino que hay que combinar con otra línea. No está cubierto dentro del abono de transporte.
Bus de línea: el bus número 46 cuesta € 2,20 (una vez que ya tenés el abono el viaje cuesta solo €1,10) y llega hasta la Plaza España. Tampoco va al centro de la ciudad.
Taxi: El precio de un viaje del aeropuerto a la ciudad empieza en los € 30. La tarifa aumenta si es horario nocturno, fin de semana o feriado, y por cada valija que vaya en el baúl se cobra un adicional de € 1.


• VISA 

Para entrar a España con pasaporte Argentino no hace falta sacar visa previamente, el visado te lo dan al momento de llegar al país. Por lo general te preguntan qué vas a hacer, hasta cuándo te quedás y dónde te vas a alojar. También pueden pedirte que les muestres la siguiente documentación para dejarte entrar:

Comprobantes de las reservas de hotel. En caso de que te quedes en la casa de alguien, deberías tener una carta de invitación, que la persona que te aloja tiene que realizar en la comisaría.
Tu pasaje de vuelta.
Comprobante de un seguro de viajes.
Un certificado de trabajo.
Efectivo o límite de tarjeta que pueda cubrir gastos de 70 euros por día.

Estas cosas pueden pedirlas o no, y el riesgo si no las tenés es que no te dejen entrar. No es lo más común pero pasa y es mejor tener todos los papeles en regla por las dudas. Si no trabajás en relación de dependencia no vas a tener un certificado de trabajo, por ejemplo. Pero si todo lo demás está ok, eso solo no va a generarte ningún problema. Simplemente asegurate de tener todas las otras áreas cubiertas.

El tiempo de permanencia que permite el visado a ciudadanos argentinos es de 90 días.

Si tienen un pasaporte de la Unión Europe para ingresar a España no se pide absolutamente nada.



• DÓNDE ALOJARSE:

Las mejores zonas para estar bien conectados, ir a (casi) todos lados caminando y tener mucha oferta comercial y gastronómica son el Barrio Gótico, El Born (que forman parte de lo que se conoce como Ciutat Vella, o ciudad vieja, que es el casco histórico), y el barrio del Eixample, o Ensanche.
Ahí vas a tener la mayoría de las atracciones turísticas y las no tan turísticas a mano y raramente vas a necesitar usar el transporte público. En estas zonas hay todo tipo de alojamientos, desde los carísimos hasta los hostels más baratos. No son zonas privativas en cuanto a precios; hay de todo.
El barrio del Raval también es parte del casco histórico y está muy bien ubicado pero no goza de buena fama. De toda la ciudad es donde más robos y hechos criminales hay, y si bien es bastante turístico y tampoco se lo puede denominar como PELIGROSO, estando de vacaciones tal vez es mejor alojarse en una zona donde puedas estar totalmente relajada e ir y volver a cualquier hora sin tener que pasar por al lado de una pelea entre borrachos o vendedores de droga. Esto es personal y esta es mi opinión. He vivido en el Raval y tampoco es para horrorizarse, simplemente que vacaciones son vacaciones y mejor no preocuparse por NADA.

Una buena opción B si no podés alojarte en los lugares que mencioné arriba son el barrio de Gracia (que no es lo mismo que la avenida Paseo de Gracia) y el de San Antoni, pegadito al Raval.

La Loca de Londres Barcelona
Este es El Raval. A mí me parece lindo y le tengo mucho cariño. No dejen de pasear por él.



• CÓMO MOVERSE POR LA CIUDAD:

Bueno, si andan con ganas de ahorrar en transporte, Barcelona es el lugar. Por su tamaño, por el clima, por lo amigable que es con el peatón, y por lo agradable que es caminarla, Barcelona es una ciudad donde podés moverte tranquilamente prácticamente sin usar ni el bus ni el metro. Esto no es así en otras ciudades, donde lo mejor para sacarles el jugo es tener un pase de transporte ilimitado. En Barcelona para aprovechar la ciudad y verla como un local hay que caminarla.

Para cuando tengan que usar el transporte público, sin embargo, conviene comprar un abono de transporte. El boleto sencillo de metro o bus cuesta € 2,40, pero con un abono cada viaje puede costar menos de la mitad.

Estando de visita probablemente el abono más conveniente sea la tarjeta T-Casual*, que trae 10 viajes válidos para las redes de bus, metro, tranvía y tren (siempre dentro de la ciudad) y tiene un costo de € 11,35. Si bien es solo un cartón que no va asociado a ningún nombre, no puede compartirse entre dos personas que viajan al mismo tiempo. Si quieren un abono para usar entre dos personas o más, también está disponible la tarjeta T-Familiar, que cuesta € 10 pero trae solo ocho viajes, por lo cual a la larga rinde menos. Y lo cierto es que ocho viajes para dos o más personas ya es muy poco. Otra cosa en la que yo no ahorraría.

Cada vez que usás el abono tenés 90 minutos para combinar con otro transporte sin que se te cobre un nuevo boleto. Por ejemplo, podés ir y volver de un lugar en bus dentro de los 90 minutos y solo vas a pagar un boleto. Se puede combinar bus-metro, bus-bus, metro-tren, tren-bus, lo que no se combina es metro-metro/tren-tren. Si ya saliste de la estación y después hacés otro viaje dentro de los 90 minutos, ese segundo viaje sí se paga.

*Se espera que este sistema de abonos de transporte basados en una tarjeta física cese de estar en vigencia a fines de 2023, cuando pase a gestionarse desde una aplicación.


Con respecto a transporte alternativo, el sistema de bicicletas Bicing desafortunadamente es solo para residentes de la ciudad y se contrata anualmente. Pero hay muchísimas empresas que ofrecen alquiler de bicis, de monopatines y hasta de kartings. Si consideran esta opción, Barcelona es una ciudad muy friendly para recorrerla en dos ruedas. Pero insisto, para mí, la mejor forma de conocerla es caminándola.



• DÓNDE COMER Y TOMAR:

Comparada con otras ciudades de Europa, esta es una ciudad con buenos precios. Pero para no solo comer sin gastar mucho sino para comer bien. Además, esta es una ciudad muy amigable tanto con el veganismo como con las dietas sin gluten: hay muchísimas opciones y todo está muy bien señalizado. En mi Guía descargable de Barcelona pueden encontrar todas mis recomendaciones gastronómicas en la ciudad, con información detallada y fotos de cada lugar.

¿Qué evitar? Prácticamente todos los bares y restaurantes que hay sobre la Rambla y los que hay dentro de la Plaza Real son trampas para turistas. Y no me refiero solo a que sean caros; son malos y lo que sirven no tiene nada que ver con las comidas típicas de Barcelona.

Si quieren probar cosas bien típicas; no se pierdan las patatas bravas, el pan con tomate, la clara (cerveza con gaseosa de limón), el cava (el champagne catalán), la tortilla, los huevos rotos, los pimientos de Padrón o el fuet. Si ven paella y sangría, huyan, nadie en Barcelona come eso. Bah, sí, los turistas desprevenidos.

La Loca de Londres Barcelona El Corte Inglés
La vista desde el patio de comidas del noveno piso de El Corte Inglés de Plaza Catalunya, uno de mis recomendados en la Guía de Barcelona.



• DÓNDE COMPRAR REGALOS CON ONDA

Librería La Central del Raval: la librería más linda de la ciudad. Aparte de libros venden objetos de diseño relacionados con la literatura y con Barcelona.

Tiger:
un bazar danés que está por toda la ciudad y tiene prácticamente de todo. Diseño escandinavo a precios muy bajos. Ideal para comprar regalitos sencillos lindos y baratos.

El giftshop del CCCB:
el Centro de Cultura Contemporánea tiene un giftshop hermoso al que se accede desde la calle y sin necesidad de ingresar al centro cultural.

El giftshop del Museo Picasso:
montones de objetos y regalos inspirados en Picasso y una sección librería. Tampoco hace falta entrar al museo para visitarlo.

La Nostra Ciutat:
esta tienda es hermosa. Venden postales, pósters, mapas, anotadores y demás cosas alusivas a Barcelona pero con diseños hechos por artistas.

Algo del arte gráfico que venden en La Nostra Ciutat.



• CONSEJOS SUELTOS:

El idioma: es increíble pero sé de gente que llegó a Barcelona sin saber qué idioma se habla. Se habla catalán, pero todo el mundo habla también español y casi todos los carteles, menúes y textos con información están en ambos idiomas. Hay mucha sensibilidad con el tema de la identidad catalana últimamente, así que si te hablan en catalán, simplemente decí amablemente “perdón, no hablo catalán” y listo, van a cambiar al español. Sí puede llegar a molestarles que los mires con esa cara de desorientación total que ponen algunos turistas estadounidenses cuando alguien no les habla en inglés, porque como dije, hay mucha gente que ni se calienta en averiguar qué idioma se habla. Y es entendible que ver a alguien sorprendido de que le hablen en catalán estando en Barcelona a los locales los ponga un poco de mal humor.

El agua: el agua de Barcelona no tiene buena fama, especialmente la de la zona céntrica. En el casco histórico las construcciones y las cañerías son tan viejas que el agua es cualquier cosa menos potable. Por lo general los que alguna vez vivimos ahí compramos agua mineral no solo para tomar sino también para cocinar. El bidón de 8 litros cuesta menos de dos euros.

Cuidado con las palabras que usás: España es un país MUY literal. Y creo que Cataluña lo es más aún. Cuando decís o pedís algo tenés que hacerlo de la forma más clara, específica y que no se preste a la malinterpretación posible. Tratá de acordarte de las traducciones de libros que leemos y usá la versión española de las palabras: patata, fresa, elevador, lavadora, zumo, croissant, aguacate, bus, metro, etc. Parece que no pero ellos no están tan acostumbrados a nuestras palabras como nosotros a las suyas y les cuesta entenderlas. La palabra “cuadra” por ejemplo no existe. Si preguntás a cuánta distancia está un lugar, se dice “¿a cuántas calles está?”, o más español aún, “¿a cuántos minutos?”. Y así hay miles. Paciencia.

Otra cosa a tener en cuenta; evitar las expresiones nuestras que allá son groserías (hay varias). Y por ejemplo, si pedís una gaseosa que sea Coca-COLA, porque “coca” a secas le llaman solamente a esa otra cosa que no es de venta legal.

Entrar gratis a los museos: Barcelona no es Londres y acá los museos se pagan. Y bastante. Pero todos tienen algún día u horario para entrar gratis. Hay varios que lo hacen el primer domingo de cada mes, o los días sábado después de cierto horario. Averiguá previamente en la página de los museos que quieras visitar a ver si podés ahorrarte unos euritos pleaneando con tiempo.

Los domingos: si hay algo que le gusta a los catalanes es descansar los domingos. La ciudad, salvo en la zona turística, está prácticamente muerta. Restaurantes vas a encontrar, pero locales de ropa, supermercados grandes y otro tipo de comercios, olvidate. Planeá tu abastecimiento con anticipación.

¿Qué onda la inseguridad?: lo menciono porque hace un tiempo vengo escuchando gente a la que alguien le dijo que Barcelona es muy insegura. En la zona turística de la ciudad hay muchos carteristas, como en casi todas las ciudades grandes. Buscan las aglomeraciones, buscan turistas desprevenidos, y te roban sin que te des cuenta. Ese es el mayor hecho delictivo que se ve en Barcelona. No suele haber asaltos y no suele haber armas involucradas. Ese tipo de crímenes acá es RARÍSIMO. Y que te arrebaten ya sea el celular o la cámara en Barcelona no es moneda corriente. Ir con la cámara colgada por cualquier barrio es bastante seguro.

Sí es cierto que en los últimos años empezaron a verse más robos, y que muchos de ellos involucran golpes o empujones. Esto sigue siendo algo muy aislado, pero como en Barcelona no era común, generó preocupación y empezó a ser noticia. Para quienes vamos desde Argentina, Barcelona es Disneylandia más o menos. Simplemente tengan las mismas precauciones que tienen en su ciudad; cuidado con la mochila, no dejen cosas desatendidas, no anden solas por callejones desiertos a las 4 de la mañana y listo.

Clima: el clima de Barcelona es muy parecido al de Buenos Aires. Mucha humedad, muchos días de sol y temperaturas templadas en invierno. La única diferencia es que en Barcelona llueve muy poco. Por eso lo del “invierno europeo” de nieve-gorros-guantes no corre para esta ciudad. Acá podés callejear sin límites en cualquier época del año e incluso ir a sentarte un rato en la playa en pleno enero.



Barcelona es una ciudad en la que es muy fácil sentirte como en casa y a la que enseguida le agarrás la mano. Así que tengan en cuenta todo lo que dije, anótense todo lo que haga falta, pero vayan con tranquilidad, que incluso aunque sea su primer viaje a Europa, Barcelona las va a tratar bien.

¿Me quedó algo afuera? ¿Algo que no se entendió? ¿Alguna duda? ¡Cuéntenme en los comentarios!


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